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Médicos de “vacaciones”

Siempre he dicho que soy propiedad de la nación, pues el médico es en realidad propiedad pública, debiendo trabajar y estar disponible siempre.
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Cómo tratar con pacientes enojados

Antes de comenzar, he de ofrecerles una disculpa por el retraso, pero me encuentro de vacaciones con mis 4 hijos (sí, lo sé, mi contribución a la sobrepoblación mundial ya está más que hecha). Asimismo he de referirles que antes de iniciar formalmente mis vacaciones, debí de ajustar mis horarios, así como capacitar a familiares y pacientes regulares.

Justo en el primer día de las anheladas vacaciones una de mis hijas inició con faringoamigdalitis, un par más con odinfagia y el mayor se “raspó el torax”… dicha situación me hizo reflexionar sobre lo que representa ser médico en época de vacaciones (ya hablaremos en su debido de tiempo del punto de vista del paciente cuando el médico se ausenta). Por mi parte, siempre he dicho que soy propiedad de la nación (con toda la humildad del mundo), pues el médico es en realidad propiedad pública, debiendo trabajar y estar disponible de día y de noche, en casa o de vacaciones, es decir, siempre alerta.

En ciertas temporadas del año habrá millones de pacientes de vacaciones y entre ellos existirá alguno que otro médico, quienes siempre que aborden un avión temerán por el famoso y temido “¿hay algún médico abordo?”. El resto de los pasajeros continuarán tranquilos, disfrutando de su viaje con la seguridad de que nunca se oirá por el altavoz de anuncios algo como, “¿hay algún estilista abordo?” o “¿hay algún ingeniero aeronáutico abordo?, el piloto requiere indicarle un problema de diseño con el avión”. El problema no radica en que se solicite un médico, sino en que ningún médico lo sabe todo y ni que decir si son especialistas, pues familiares y amigos no distinguen categorías y simplemente le consideran a uno “el médico de todo” que ante problemas de salud debe de estar siempre disponible, a cualquier hora, independientemente de tu especialidad o de la distancia, para atender ansiedades, preguntas y aclaraciones.

Por tal situación es que los médicos debemos de estar disponibles aún cuando estamos de vacaciones.

  • No contamos con mucho tiempo de sobra: Incluso durante los fines de semana o las vacaciones.
  • Disponible aún en vacaciones: Con las nuevas tecnologías es simplemente imposible desconectarse del mundo, facilitando el contacto con la oficina o el trabajo (aún cuando no lo deseemos) e incluso permitiendo la revisión de documentos, laboratorios o la resolución de dudas médicas.
  • Rogamos para que los pacientes no se enfermen en nuestro tiempo de diversión: Quizás suene a broma, pero un paciente en estado grave puede llegar a detener o posponer nuestras vacaciones con problemas familiares y morales. Lo cual nos lleva al siguiente punto…
  • Nos sentimos culpables cuando vacacionamos: Nos sentimos culpables por no poder ofrecer a nuestros pacientes el tiempo requerido, o por dejar de ver crecer a nuestros hijos por atender a los pacientes, o cuando atendemos a un pacientes de escasos recursos, o cuando no hacemos un diagnóstico oportuno, olvidándonos incluso de nuestros aniversarios o días de salida de vacaciones por estar en el consultorio o en el hospital. Ya ni hablar del dinero que podríamos estar perdiendo por tomarnos dicho tiempo.
  • Los médicos estudian aún en sus vacaciones o tiempo libre: Con el rápido desarrollo de la medicina y la ciencia uno debe de mantenerse actualizado y “qué mejor momento para logarlo que cuando estamos de asueto”.

Entonces, ¿qué hacer?

Les daré estos pequeños consejos para tomar vacaciones con mejor actitud y aprovechar estos tiempos.

  • Si no hay tiempo o recursos: No planees viajes largos o costosos, no te endrogues (más deudas, ¿para ir de vacaciones?). Un buen promedio son viajes de dos semanas.
  • Consigue refuerzos: Trabaja en equipo. Desde antes de irte de vacaciones considera dejar a alguien de tu confianza para cubrirte. Además esto te servirá para valorar como trabajan tus colegas y obtener una retroalimentación por parte de tus pacientes.
  • Establece límites: Es necesario avisar a tus pacientes que te tomarás un periodo de ocio y es necesario que “en la medida de lo posible (y lo imposible)”, tus pacientes respeten el hecho de que tú también requieres descanso. Por ello procura que “sólo si es una urgencia te llamen por teléfono, WhatsApp o correo electrónico”.
  • Ir de congreso no es ir de vacaciones: Si acostumbras tomar los congresos como tiempo de descanso… ni atenderás del todo la capacitación, la cual te ayudará a generar más ingresos, ni disfrutarás los días fuera, pues no te sentirás del todo a gusto faltando a un curso de capacitación “pagado y que no estás aprovechando”.
  • Desconéctate: Si realmente deseas rendir para ti, tu familia y tus pacientes, debes desconectarte de todos… Inténtalo, no es tan difícil “apagar tus datos” en periodos de 6 a 12 horas en esas temporadas de ocio que ya preparaste y pagaste.
  • Conéctate con tu familia, el lugar que escogiste para vacaciones y disfruta de tus vacaciones, pues al final del día tus pacientes también agradecerán tu regreso a las actividades cotidianas con pilas recargadas.

Sin más, me despido agradeciendo a Saludario el apoyo y a ustedes su tiempo al leer mis contribuciones.

Disfruten sus fiestas, disfruten a su familia y su profesión. Que en estas fechas todos sus sueños y logros se les hagan realidad, somos seres humanos y después médicos, especialistas, maridos, hijos y familiares de alguien.

Con ello en mente recuerden que varios podrán criticarnos, pero debemos de estar siempre en guardia ya que médicos somos, ya que es lo que nos gusta ser y hacer, y gocen sus vacaciones ya que siempre habrá pacientes que se enfermaran.

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